El búho, representación del abogado

Me llamaron para la firma de un documento en las oficinas de un abogado donde tuve que esperar una hora para que él pudiera hacerse presente. En ese tiempo una cantidad de ojos me observaban sin parpadear, inmóviles, mirándome fijamente. Sabía que eran objetos y no animales vivos, pero aún así, me causaban temor.


Con el paso de los años comprendí porque había tantos búhos en ese despacho. Los abogados son siempre asociados con los búhos por lo que estos representan. En México esta ave se le admira por la grandeza de sus ojos, la mirada fija con la que parece cuestionar todo aquello que percibe. Los movimientos giratorios de cabeza, cautelosos y casi maquinales muestran esa parte de un abogado o juez que siempre ve, cuestiona, analiza y ejecuta sin dudar. 


Fue por esto que, cuando fui invitada como diseñadora de joyas para participar en el área comercial del Congreso Nacional de Notarios, decidí diseñar una pieza representando a los abogados a través del búho. Este intimidante animal junto con piedras de ónix negro representa la fuerza, nobleza y belleza de las facultades de derecho.